La diabetes de tipo 2 es un trastorno en el que el cuerpo no produce insulina suficiente o no utiliza correctamente la insulina que produce. La insulina es una hormona que ayuda al cuerpo a convertir los alimentos en energía. Sin la insulina, la glucosa (azúcar) que se ingiere no ingresa en las células y se acumula glucosa en la sangre. Los tejidos del cuerpo no reciben la energía que necesitan.
Los niveles altos de azúcar en la sangre a largo plazo pueden ocasionar daños en los riñones, ojos, nervios y otros tejidos.
Dos condiciones contribuyen para la diabetes de tipo 2:
- Resistencia a la insulina asociada a exceso de grasa en el cuerpo (el cuerpo no logra utilizar correctamente la insulina que produce)
- El cuerpo no logra producir una cantidad adecuada de insulina
Un factor de riesgo es algo que hace que sus posibilidades de contraer una enfermedad o condición aumenten.
- Edad: 40 años o más
- Obesidad o exceso de peso (especialmente exceso de peso en la parte superior del cuerpo y el abdomen)
- Falta de actividad física
- Miembros de la familia con diabetes de tipo 2
- Historia de diabetes gestacional
- Historia de problemas de tolerancia a la glucosa
- Raza: Negra, hispánica, india americana, americano asiático o nativo de las islas del Pacíficor
- Alta presión sanguínea
- Niveles de colesterol altos
- Síndrome de ovario policístico
- Peso bajo al nacer
La diabetes de tipo 2 puede no producir síntomas durante años.
Sus síntomas incluyen:
- Pérdida de peso
- Mayor necesidad de orinar
- Sed extrema
- Hambre
- Fatiga
- Vista nublada
- Irritabilidad
- Infecciones frecuentes o recurrentes
- Cicatrización lenta de cortes
- Entumecimiento u hormigueo en las manos o pies
- En las mujeres: infecciones vaginales de levadura frecuentes
- Problemas en las encías
- Comezón
- Impotencia
El médico le preguntará sobre sus síntomas e historial médico y le realizará un chequeo físico.
El diagnóstico se base en los resultados de análisis de sangre y otros criterios, incluyendo:
- Síntomas de diabetes y análisis de sangre aleatorio que indique un nivel de azúcar en la sangre superior o igual a 200 miligramos por decilitro (mg/dl)
- Pruebas de azúcar en la sangre realizados después de un ayuno de ocho horas o más, que indiquen que los niveles de azúcar en la sangre son iguales o superiores a 126 mg/dl en dos días distintos
- Prueba de tolerancia a la glucosa con una lectura superior o igual a 200 mg/dl dos horas después de haber consumido glucosa
El objetivo del tratamiento de la diabetes es mantener los niveles de azúcar en la sangre lo más próximos a la normalidad. La atención médica regular es esencial para la prevención o postergación de complicaciones.
- Siga una dieta equilibrada en la que coma cantidades constantes y moderadas de comida en horarios regulares varias veces al día.
- No se salte comidas.
- Coma bastantes frutas, vegetales y fibras.
- Coma cantidades limitadas de grasa.
- Coma cantidades moderadas de proteína y productos lácteos con bajo contenido graso.
- Evite las comidas con alto contenido de azúcar.
- Haga una merienda a la hora de dormir que contenga proteína y alimentos con almidón.
- Mantenga un registro de los alimentos que ingiera para ayudar al dietólogo o médico a que controle sus necesidades de nutrición.
Si su peso es excesivo, converse con su médico sobre un objetivo de peso razonable y un programa de dieta seguro.
La actividad física ayuda al cuerpo a utilizar el azúcar en la sangre. También ayuda a llegar a un peso saludable y conservarlo y bajar los niveles de grasa en la sangre. Siga las recomendaciones de su médico con respecto a los niveles de actividad y sus restricciones.
La verificación de los niveles de azúcar en su sangre durante el día lo(a) ayuda a controlar la cantidad de glucosa en su sangre. La realización de la prueba con un monitor de glucosa en la sangre es fácil. Mantenga un registro de los resultados para mostrarle a su médico. Su plan de tratamiento podrá cambiar según los resultados de su prueba.
Administradas por boca, dichas drogas reducen los niveles de azúcar en la sangre pues:
- Ayudan al cuerpo a producir más insulina
- Ayudan al cuerpo a utilizar la insulina de mejor forma
- Ayudan a reducir la cantidad de glucosa enviada a la sangre
Las inyecciones de insulina complementan la insulina producida por el cuerpo. Se necesitan inyecciones de insulina cuando los niveles de azúcar en la sangre no se mantienen lo suficientemente bajos con dieta, ejercicios y medicación.
La actividad física regular y mantener un peso saludable pueden reducir sus probabilidades de desarrollar diabetes de tipo 2.
Último revisado Junio de 2001 por
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