La cistitis intersticial es la inflamación crónica de la pared de la vejiga. La inflamación puede acarrear cicatrices, sangramiento en puntos pequeños de la pared de la vejiga y reducción de la capacidad de la vejiga. Aunque los síntomas son similares a los de la infección de vejiga, normalmente no existe una causa clara.
Debido a que raramente se encuentran bacterias, hongos o virus en la orina de las personas con cistitis intersticial, la causa no es clara. Las causas posibles incluyen:
- Una reacción autoinmunológica que ocurre después de una infección bacteriana de la vejiga.
- Bacterias que se prenden con demasiada fuerza a la pared de la vejiga
- Revestimiento interior de la vejiga con pérdidas, que permite que sustancias irritantes de la orina entren en contacto con la pared de la vejiga
Un factor de riesgo es algo que hace que sus posibilidades de contraer una enfermedad o condición aumenten.
- Sexo: femenino
- Historia de problemas de vejiga durante la niñez
Los síntomas de la cistitis intersticial varían según la persona. También pueden ocurrir en ciclos. Algunas personas tienen períodos de síntomas intensos seguidos de períodos de remisión. El dolor puede ser lo suficientemente fuerte para que las personas no puedan trabajar o ni siquiera logren caminar.
Los síntomas pueden incluir:
- Incomodidad, dolor o presión en la vejiga o región pélvica
- Necesidad frecuente de orinar (hasta 60 veces al día en casos graves)
- Necesidad urgente de orinar
- Dolor durante las relaciones sexuales
- Sangre y pus en la orina
- Reducción del tamaño de la vejiga
Su médico le preguntará sobre sus síntomas e historial médico y le realizará un chequeo físico. Además, se le analizará la orina para constatar si hay pus o bacterias presentes. Si hay bacterias presentes en la orina, muy probablemente le diagnostiquen una cistitis aguda – una típica infección de la vejiga. Si no hay bacterias presentes, probablemente su médico realice otras pruebas.
Sólo se realizará el diagnóstico de cistitis intersticial cuando otros problemas de salud hayan sido descartados y se haya efectuado una cistoscopía con dilatación de vejiga. La misma consiste en la dilatación de la vejiga a su capacidad plena a través de la instilación de gas o líquidos a través del cistoscopio. El cistoscopio le permitirá a su médico ver si hay cicatrices, sangramiento o inflamación en la pared de la vejiga.
No existe tratamiento que cure la cistitis intersticial. El tratamiento tiene como objetivo aliviar los síntomas. El tratamiento depende de sus síntomas. Es posible que tenga que probar varios tratamientos distintos antes de sentir alivio.
Los tratamientos incluyen:
Algunas personas sienten alivio después de la dilatación de la vejiga, realizada durante la cistoscopía.
Durante la instilación de la vejiga, se coloca un ‘lavaje' en la vejiga a través de un tubo en la uretra. Se lo mantiene durante desde algunos segundos a 15 minutos y después se lo elimina. Se usan varios tipos distintos de soluciones. Algunas revisten la vejiga y se cree que reducen la inflamación.
Los medicamentos podrán incluir:
- Revestimiento de la vejiga – se administra oralmente; reviste y protege la vejiga
- Antidepresivos y analgésicos – para aliviar el dolor
- Antihistamínicos – pueden ayudar a detener el ciclo de la inflamación
- Antiespasmódicos – pueden aliviar la frecuencia y urgencia de orinar
No existen investigaciones que asocien la dieta a la cistitis intersticial. Sin embargo, muchas personas encuentran que cambios en la dieta pueden ayudar a aliviar el dolor. Las personas tienen distintos alimentos que funcionan como "gatillos" del problema. Los alimentos que más comúnmente indican agravar la cistitis intersticial incluyen:
- Café
- Chocolate
- Edulcorantes
- Alcohol
- Alimentos ácidos
- Bebidas carbonatadas
Un dispositivo externo que envía impulsos eléctricos suaves hacia dentro del cuerpo. Ha resultado útil para aliviar el dolor y reducir la frecuencia de las micciones en ciertas personas.
Ciertas personas logran entrenar la vejiga para mejorar su control a través del establecimiento de horarios para el vaciado de la vejiga. Se aumenta gradualmente la cantidad de tiempo entre las micciones. Se debe intentar el entrenamiento de la vejiga únicamente después de haber logrado aliviar el dolor.
La cirugía es un tratamiento de último recurso. Se lleva a cabo después que todos los demás métodos de tratamiento han sido agotados y si el dolor es muy fuerte. Muchas personas siguen sintiendo dolor incluso después de la cirugía.
No existen directrices para prevenir la cistitis intersticial, pues no se conoce su causa.
Último revisado Junio de 2001 por
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